Fantasía Financiera

Hace unos meses escribí a Daniel Lacalle unas impresiones sobre cómo habíamos llegado a estar en esta situación económica desde el punto de vista del comportamiento del consumidor. Fue a raíz de un artículo suyo sobre el nivel de endeudamiento de la economía española publicado inicialmente en The Wall Street Journal. No era la primera vez que escribíamos ambos sobre ese asunto, aunque estando de vacaciones y con la mente más despejada recordé mi vieja idea en plena burbuja: si la gente debe destinar una proporción cada vez mayor a la compra de una vivienda, cada vez habrá menos dinero disponible para el consumo del resto de las cosas y por tanto estamos abocados a un desastre económico.

Esta situación que yo temía iba a pasar irremediablemente, sin embargo se fue demorando durante varios años más gracias al endeudamiento masivo y creciente de toda la sociedad española: consumidores, empresas y gobiernos.

¿Por qué hablamos de “recesión” cuando queremos decir “depresión”?

Resolver el complejo problema de nuestro sistema financiero es imprescindible para salir del atolladero en el que nos encontramos. A pesar de eso, estoy totalmente en contra de utilizar recursos de los contribuyentes en solucionar esos graves problemas de bancos que son, evidentemente, privados. La función básica de la política debe ser permitir que la economía fluya libremente, y también lo hace cuando deja caer a una empresa ineficiente. ¿A que no se utilizó dinero del contribuyente para salvar a miles de PYMES que ha contribuido a tener una tasa de desempleo que roza el 25%?

Riesgo elevado de otra recesión

El 15 de agosto, el Xornal de Galicia publicó una entrevista que me realizó el periodista Sergio Barbeira. La publicación se puede ver completa en este enlace, y se tituló acertadamente “Hay un riesgo bastante grande de otra recesión”.
Son preguntas a veces inquietantes como: ¿Puede haber algún riesgo de sufrir una recaída en la economía global? o, ¿se va prolongar mucho más la crisis y, lo que es más importante, se está empobreciendo la población española?
Reproduzco el texto íntegro, tal como apareció publicado.

Estados Unidos, ¿truco o trato?

Hay que reconocer que en una situación de crecimiento elevado, la economía retroalimenta más crecimiento. De esta forma, los países no pagan unos intereses elevados, las empresas y particulares no hacen frente a incrementos de los tipos impositivos, el consumo es elevado, las arcas públicas recaudan más y todo el mundo es feliz.
Pero la realidad ahora es otra. Estados Unidos se enfrenta a una situación de crecimiento económico reducido, tasa de desempleo elevada (para sus parámetros), y una serie de gastos elevados, entre ellos el gasto en defensa, que ocupa aproximadamente la mitad del gasto agregado de todos los países del mundo.

La deuda de Japón

Al margen del terrible drama humano que se padece en estos momentos, y de los graves riesgos derivados de las explosiones y escapes de las centrales nucleares, hay un efecto económico que será muy relevante a corto plazo: Se trata del fuerte incremento de la deuda pública al que se verá abocado el Gobierno japonés.

La imposibilidad de crecer con endeudamiento ilimitado

Sabemos que durante los últimos 15-20 años la renta real de los trabajadores prácticamente se ha mantenido estable en casi todos los países de la OCDE. Sin embargo, la mayoría han experimentado crecimientos constantes de su PIB, salvo en los últimos dos o tres años de crisis. Y eso se ha producido por un incremento del consumo de estos países, especialmente de Estados Unidos. Pero si la gente sigue ganando básicamente lo mismo, ¿cómo ha podido ocurrir esto? Por el endeudamiento creciente de gobiernos, empresas y consumidores.

  • Estadísticas / Stats

    • 64,695 visitas
  • Izadi® Asset Management

    Photos by Manuel Caraballo Callero
  • Contacto / Contact

    Web: http://www.izadi-ag.com

    email: info@izadi-ag.com
    Personal email: mcc.callero@gmail.com

    Tel.: +34 928 681 692
    Móvil / Mobile: +34 692 041 153
    ----------
    Photos are made by / Fotos realizadas por Manuel Caraballo